Hola Amig@,

Soy Angeles Cortés, Clarividente y maestra del Tarot

He desarrollado con los años mi don, gracias a la ayuda de mi madre.

Además he aprendido durante años el arte de leer el tarot y saber interpretar correctamente las cartas.

Sin embargo fue a los 18 años, cuando algo ocurrió en mi vida, que por fín hizo que entendiera lo que me llevaba pasando toda la vida.

Mi madre siempre me ha dicho si se te ha concedido el Don de la Clarividencia es porque tienes la misión en la vida de ayudar a las personas.

Por eso, con mi tarot telefónico, ayudo a diario a mucha gente que busca ayuda espiritual, respuestas y consejos para que su vida mejore.

¿Qué contarte sobre mi?

Pues, a ver, de pequeña era una niña normal que vivía en un barrio modesto, de una pequeña ciudad. Mi familia era muy modesta también.

Mi madre era clarividente desde siempre, algo que yo por entonces no comprendía muy bien.

Yo sólo veía que la gente del barrio le pedían consejo y ayuda constantemente.

Así que mi casa era un no parar de gente entrando y saliendo, tanto, que mi madre era famosa en el barrio por porque ayudaba a la gente con sus visiones a resolver sus problemas y con  lo que les estaba por llegar.

En definitiva, mi madre era una persona muy querida en mi barrio.

¿Desde cuándo sé que soy Clarividente?

Jamás se me pasó por la cabeza, que tendría visiones y sensaciones como mi madre, hasta que con 17 años empecé a percibir que algo diferente me ocurría.

Cuando estaba cerca de alguna amiga, enseguida percibía pinceladas sobre su futuro, que la verdad me daba pavor revelar, por miedo a ser rechazada.

No podía creerme lo que me estaba sucediendo.

Esas sensaciones eran cada vez más fuertes y me sentía intranquila. No comprendía mi don.

tarot-telefonicoHabía visto a mi madre clarividente, utilizar las cartas de tarot y  realizar tiradas de tarot infinidad de veces.

De tanto observarla, yo también era ya capaz de hacer tiradas e interpretar todo lo que las cartas del tarot me decían.

Mis amigas sabían que sabía tirar las cartas del tarot, así que me pedían que les mirara si le gustaban a un chico, si iban a volver con sus ex, o que les hablara sobre su futuro en general.

Pero cuando les tiraba la cartas, no solo veía lo que decían las cartas, según les iba contando cosas, me venían  flashes y sensaciones de sus vidas y de su futuro.

Era como si conectara con ellas telepáticamente, pero seguía sin creerme que eso fuese real.

Pero aquellas percepciones y sensaciones, eran cada vez más intensas, hasta que un día, supe que no solo eran imaginaciones mías, sino que mis sensaciones eran reales.

Esto sucedió, el día en que me iba a ir de vacaciones con mi novio a Nueva York.

Era un viaje que llevábamos planeando más de dos años, durante los cuales había estado ahorrando cada moneda que ganaba en cualquier trabajillo que me salía.

Nuestro vuelo salía a las 19:00 de la tarde y esa mañana me levanté muy pronto ya que no había podido dormir en toda la noche.

Y es que, esa noche había tenido sueños muy extraños con una mujer que me hablaba y en los que después yo solo lloraba y lloraba…

Así que, por la mañana me levanté con una sensación de tristeza enorme, tenía una fuerte percepción de que algo iba a ocurrir y que no iba a ser bueno.

Sin embargo, dejando ese sentimiento de tristeza a un lado, seguí con todos los preparativos del viaje, terminando de meter las últimas cosas en mi maleta y a media mañana llamé a mi novio para ver cómo iba él y si estaba nervioso.

La conversación fue de lo mas natural, como siempre me dijo que me quería y quedamos en vernos sobre las 3 de la tarde para ir al aeropuerto.

Pero, cuando  justo ya iba a salir de casa, porque mi novio me esperaba fuera, sonó el teléfono

Lo cogió mi madre y me dijo que preguntaba por mí una tal Isabel y que era muy urgente.

Al principio dudé si cogerlo o no, pero otra vez me vino una sensación muy fuerte de que tenía que hablar con ella y en un instante supe que era la mujer con la que había estado soñando las pocas horas que pude dormir.

Cuando colgué la llamada, mi madre me tuvo que sostener.

Ella, después me contó que me había quedado pálida y fuera de mí, pero que no quiso preguntarme, ya que ya sabía lo que estaba pasando

Casi no podía ni respirar, pero salí corriendo a la calle para ver a mi novio y allí estaba él, con una sonrisa de par en par en la cara y sin tener ni idea de lo que acababa de descubrir con esa llamada.

Según llegué y me vio llorando como una magdalena me preguntó qué que me pasaba, pero yo solo podía decirle ¡Dime qué no es verdad! !Dime qué no sabes quién es Isabel! ¡Dime qué lo que me ha contado es mentira!

 

tarot-telefónico-angelesÉl al principio lo negaba pero por fin se derrumbó y me confesó que era verdad.

Pues resulta,  que tenía una familia, que estaba casado y tenía una hija de tan solo unos meses.

Llevaba viviendo una doble vida casi 4 años.

Para él era muy fácil, pues era comercial y viajaba mucho, así que cuando a mí me decía que estaba de viaje, en realidad estaba con su mujer y a ella le hacía lo mismo.

Lógicamente, ya no podía irme con él de viaje.

Había perdido todos mis ahorros en ese billete a Nueva York.

En ese momento supe, que tenía el don de mi madre.

Así que me acerqué a mi madre y le confesé todo lo que había pasado y, que sentía que yo también era clarividente.

Mi madre no se sorprendió en absoluto cuando le dije que era clarividente. Ella lo había sabido desde siempre, me conocía.

 

Desde ese momento, mi madre comenzó a trasladarme toda su sabiduría, que venía desde generaciones atrás y poco a poco fue aprendiendo más sobre mi don y mis visiones se fueron haciendo cada vez más fuertes.

A partir de entonces y, como mi madre ya estaba muy cansada, a quién todo el barrio acudía era a mí, para pedirme consejo y ayuda con su presente y su futuro.

¿Cómo trabajo hoy en día?

Como todo el mundo, al igual que mi madre, me decía que mi don de clarividente tenía que compartirlo, que tenía que ayudar a más gente, decidí crear mi web y darme a conocer.

En mis 20 años de experiencia como clarividente y tarotista, he enseñado a conocer mejor el tarot a mucha gente y he orientado a personas que tenían el don como yo, al igual que hizo mi madre conmigo.

E incluso ahora, algunas de estas personas a las que he enseñado, me ayudan como colaboradoras y colaboradores, atendiendo a muchos de mis clientes, cuando yo no puedo, en mi tarot teléfonico.

Cómo es lógico, es imposible que esté despierta 24 horas al día por eso necesito ayuda para atender a todas las personas que me necesitan.

Por eso hoy en día, atienden conmigo en mi tarot por teléfono, solo los mejores, sino te aseguro que no estarían colaborando conmigo.

Así que, si decides llamar a mi tarot telefónico y yo estoy ocupada atendiendo a otra persona o no estoy disponible,  es posible que te atienda uno de mis colaboradores.

Y es porque trabajamos de la mano todo el seguimiento de nuestros consultantes

Si cuando llames te atiende uno de mis colaboradores, puedes saber con certeza que te atenderán prácticamente igual que lo haría yo.

De todos modos, a veces, cuando hay algún caso más complejo, me lo comentan y trabajamos codo con codo.

De esta manera profundizamos en esos casos y cuando el cliente vuelve a llamar, mis colaboradores ya tienen mi visión en su poder.